Llega al borde de lo extraño y hasta a veces, lo sobrepasa, pues todo, todo, nace como nacen las sombras: en silencio, sutiles, amainadas por un viento calmo que nos acompaña desde otro rincón. Tal vez desde un rincón rebosante de timidez, hesitante, asomándose por abajo de su sombrero, mientras todo se deshace bajo su mirada, porque nada es lo que es tras sus ojos tristes.
Maw.
