
Pero Dios te trajo a mi destino
sin pensar que ya es muy tarde
y no sabré cómo quererte.
Habiendo visto más de diez personas con barbijo. Teniendo la visibilidad casi nula, sea por el humo, o por las lágrimas que este produce en mis ojos. Habiendo entrado a lugares cerrados, y habiendome prácticamente ahogado por esa pizazón en la garganta. Leyendo a Aldous Huxley y su Mundo Feliz.
Me temo, me parenoiqueo, me angustio, me lloro.
Que por favor, no sea este el futuro que nos estamos procurando. Que por favor, nos demos cuenta a tiempo. Que por favor, de rodillas, demos vuelta la página, pero para adelante, no para atrás.
Me temo, me parenoiqueo, me angustio, me lloro.
Que por favor, no sea este el futuro que nos estamos procurando. Que por favor, nos demos cuenta a tiempo. Que por favor, de rodillas, demos vuelta la página, pero para adelante, no para atrás.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario