domingo, marzo 14

Luego de años y años de análisis, llegué a una conclusión.

Siempre cuando voy a algún baño, público o privado, tengo la necesidad de saber qu ele puerta no está cerrada. O sea, entro al baño, la entorno, la cierro un poco, pero si tiene traba, lo más seguro es que no la quiera usar, y en vez de eso, haga malabares para tener la puerta cerrada, con la mano el pie, o lo que fuera, y siempre pero siempre, me aseguré que esto fuera así.

Hasta queun día, después de mucho pensar, me golpeó: Toda mi crianza en la casa de mi nonna, dejé la puerta abierta del baño, y por Dios cómo me molestaba cuando dejábamos de ser ella y yo, y venía algún invitado a comer y tenía que cerrar la puerta!

Así que sí, es una necesidad imperiosa para sentirme siempre cerca de ella, y má ahora que estamos tan lejos..

Uy, cómo la extraño!




tu nona,
esa sabia reina de rincones mágicos
y mirada simple,
de profundos reinos,
y nuevos sensibles.

Esa mujer que en su piel,
lleva tu juventud y tus ganas de ser,
esa dulce mujer que con solo mirarte,
sabe regalarte los secretos de aquellos q antes,
alguna vez...

(algo que una vez escribió una chica que tenía un fotolog que era /volver)

No hay comentarios.: