Cómo explicar tamaña sorpresa, y cómo describir el excéntrico estado de excitación en el que quedé un martes 26 de mayo de 2009 a las 21.40 en nuestro famosísimo Gran Rex.
Cabe aclarar que nada de esto me esperaba el mismo día a las 6.45 a.m., hora en la que me despertaba para ir a trabajar, pero que como sorpresas te da la vida, terminé escribiendo esta "crónica" el mismo día a las 23.48, en el último asiento del colectivo 8 (ex 86).
¿Quién es Gary Burton? Ahora puedo decir que me doy una idea, pero que al despuntar el día, ni idea tenía..
Ahora bien, en el trabajo, M me pregunta si voy a ir a verlo, le digo que no, que no sé quién es, a lo que me contesta que es un tipo que tocó con mi queridísimo Astor, y es ahí cuando empiezo a darle bola al asunto.
Entro en TKT para averiguar pos las entradas para ver a Roberto Benigni, pero acto seguido decido investigar por este otro señor: que tocó con Piazzolla en las épocas del quinteto, que se fue de gira con ellos, que toca el vibrafón, que sacudió con Piazzolla el mundo del tango (una vez más, qué raro) al meterle este instrumento jazzero.
Yastá, si ustedes no sienten intriga a esta altura del partido, no sé que es lo que les intrigue, pero yo, no lo pensé más, y me dije que tenía que ir a verlo. Tengo mil cosas para hacer, una clase de Lenguajes Artísticos, dos invitaciones que declinar, pero nomimporta nada. Tengo que ver a este tipo.
Voy con P, un compañero de la fuck que estaba en la duda de si ir o no, pero se decide por ir a dormir. La verdad es que yo también me caigo de sueño, esas horas madrugadoras no son mi fuerte, pero compro mi entrada igual.
Entro. Primer sorpresa: público joven, público de mi edad y por sobre todo erudito. Escuché muchas conversaciones al pasar, y me sentí muy a gusto. Segunda sorpresa: bastante gente sola como yo, por amor a la música.
Empieza el evento. Tercer sorpresa: Gary Burton, su vibrafón, y ¡¡el quinteto de Piazzolla!!
Cuarta sorpresa: lo mejor del repertorio de Piazzolla empieza a llenar mis oídos, mi sangre, mi cabeza, mi autismo, mi egoísmo, mi todo entero. Me sacude.
Piazzolla tiene eso, tiene nostalgia, tiene contrariedades, caprichoso, por partes gentil, por partes sacado, brusco. Es sobre todo, citadino, porteño. Lleva la locura de la ciudad en su música.
Me quedo embobada. Y así pasa el resto del recital.. ¡Y yo que pensé que iba a escuchar jazz!
Salgo, embobada, y camino hasta la parada del colectivo, voy silbando Libertango. Espero el colectivo al lado de dos chicos que también venían del recital y también estaban embobados.
Me subo al colectivo, escribo estas líneas.
----------------
Now playing: Wilco - I'll Fight
via FoxyTunes
Cabe aclarar que nada de esto me esperaba el mismo día a las 6.45 a.m., hora en la que me despertaba para ir a trabajar, pero que como sorpresas te da la vida, terminé escribiendo esta "crónica" el mismo día a las 23.48, en el último asiento del colectivo 8 (ex 86).
¿Quién es Gary Burton? Ahora puedo decir que me doy una idea, pero que al despuntar el día, ni idea tenía..
Ahora bien, en el trabajo, M me pregunta si voy a ir a verlo, le digo que no, que no sé quién es, a lo que me contesta que es un tipo que tocó con mi queridísimo Astor, y es ahí cuando empiezo a darle bola al asunto.
Entro en TKT para averiguar pos las entradas para ver a Roberto Benigni, pero acto seguido decido investigar por este otro señor: que tocó con Piazzolla en las épocas del quinteto, que se fue de gira con ellos, que toca el vibrafón, que sacudió con Piazzolla el mundo del tango (una vez más, qué raro) al meterle este instrumento jazzero.
Yastá, si ustedes no sienten intriga a esta altura del partido, no sé que es lo que les intrigue, pero yo, no lo pensé más, y me dije que tenía que ir a verlo. Tengo mil cosas para hacer, una clase de Lenguajes Artísticos, dos invitaciones que declinar, pero nomimporta nada. Tengo que ver a este tipo.
Voy con P, un compañero de la fuck que estaba en la duda de si ir o no, pero se decide por ir a dormir. La verdad es que yo también me caigo de sueño, esas horas madrugadoras no son mi fuerte, pero compro mi entrada igual.
Entro. Primer sorpresa: público joven, público de mi edad y por sobre todo erudito. Escuché muchas conversaciones al pasar, y me sentí muy a gusto. Segunda sorpresa: bastante gente sola como yo, por amor a la música.
Empieza el evento. Tercer sorpresa: Gary Burton, su vibrafón, y ¡¡el quinteto de Piazzolla!!
Cuarta sorpresa: lo mejor del repertorio de Piazzolla empieza a llenar mis oídos, mi sangre, mi cabeza, mi autismo, mi egoísmo, mi todo entero. Me sacude.
Piazzolla tiene eso, tiene nostalgia, tiene contrariedades, caprichoso, por partes gentil, por partes sacado, brusco. Es sobre todo, citadino, porteño. Lleva la locura de la ciudad en su música.
Me quedo embobada. Y así pasa el resto del recital.. ¡Y yo que pensé que iba a escuchar jazz!
Salgo, embobada, y camino hasta la parada del colectivo, voy silbando Libertango. Espero el colectivo al lado de dos chicos que también venían del recital y también estaban embobados.
Me subo al colectivo, escribo estas líneas.
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Now playing: Wilco - I'll Fight
via FoxyTunes