miércoles, julio 15

Algunas de las pequeñas cosas que quería decir, pero blogger me impidió.

- Cuando me lavo los dientes (siempre con el brazo derecho) del lado bucal derecho, no pasa nada. Ahora si lo hago del costado bucal izquierdo, se me balancean los senos.

- En mi cuarto hay una ventana que da a un patio interno de la manzana. Cuando salgo de bañarme generalmente hago caso omiso a esta ventana (que no tiene cortina) y me cambio como si nadie estuviese o nadie mirase(cosa que hasta ahora creo que fue así). Ahora bien, hace un mes están haciendo una obra en frente y casi nunca me acuerdo que están hasta que de repente miro y hay alguien mirando, me tiro al colchón y bajo la persiana! Creo que todos los obreros de en frente conocen más de mí que mi familia.

- Las faltas de ortografía en los hombres me bajan la libido. Una vez iba a salir con un chico y le cancelé por sus faltas de ortografía. (True story)

- Cada vez que tomo vino (tinto) se me pone la boca violeta. (Y me abriga, el vino, no la boca)

- Creo que lo único que me mantiene atada al mundo es cruzar el parque todas (o la mayoría de) las mañanas de mi vida.

- Si la risa hiciese a la gente bajar calorías no estaría formando parte del planeta, y definitivamente mon derrière no sería el mismo.

- Ultimamente con más frecuencia me hallo haciendome chistes en la cabeza y riéndome sola. Pero sola. Me enorgullece divertirme tanto conmigo!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Cuando vivía en San Telmo, mas específicamente en Tacuarí al 700, Tenía un balconcito que daba a la calle. Como vivía en el tercer piso, tenía la vista de todas las ventanas del edificio de en frente. En el verano pasado tenía la costumbre de llegar de mi trabajo tipo seis y tomar mate en el balconcito, durante un mes, recuerdo, solo escuchaba a Miles Davis y su Bitches Brew, todas las tardes, hoy me lo sé de memoria, tal es el fanatismo por ese disco. Siempre había una parejita que veía en la intimidad de su hogar, hasta ahí todo bien, andaban ligeros de ropa, hacía calor, no me causo nunca gran impresión. Pero hubo un día en el que junto con termo y mate y bitches me siento en el balcón y paf... ¡¡¡fornicando descontroladamente en el sillón!!! Con gritos y todo. No me aguanté y vi todo hasta la culminación. Fue demasiado fuerte. Hay que cuidarse de esas cosas, ppfffjuaaa!!!!