Cuando no sabés, cuando la cabeza te previene, y vos crees que le estás haciendo caso. Pero tu corazón sabe que no va a poder.
Pero lo intentás, y cómo lo intentás. Pero te querés dejar llevar.
Querés que te sueñe, que te cante, que te toque, que te piense.
Y te excita y te encanta cuando te lo dice.
Pensás que no. Que te tenés que cuidar. Que la histora no se vuelva a repetir.
Pero después te dice cosas lindas, te calma. Pero después se preocupa.
Pero le exigís que te quiera. Y accede.
Y cómo querés dormir con él. Pero como tenés miedo.
Por él, por vos, y porque te vas.
Pero por él. Por lo que fue, y por lo que no sabés que pueda llegar a ser.
Pero veamos, toquemos, juguemos, queramos.
Sepamos, pero descuidemos.
Vivamos.
Sentir que va brotando.
Perder lo que una vez, querer morder tus labios.
Guardarme la ilusion hasta explotar con el alcohol.
Y entonces parezca que el miedo me cuida el corazon.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario