I've been thinking about you
So how can you sleep
...
And why should you care
When I'm not there
Arranca el jueves. Normal. (Salvo por el hecho de que mi sonámbulo hermano otra vez me pisó en sus intentos de ir a buscar el pájaro) Me baño, me pongo crema para rulos. Salgo de casa, me tomo el subte como todos los días laborales. Viajo parada, re tranquila, escuchando Radiohead con mis rulos exultantes. Cuando, de repente, de atrás de ese árbol, se aparece él. Mezcla rara de penúltimo linyera y de primer polizonte en el viaje a Venus: medio melón en la cabeza, las rayas de la camisa pintadas en la piel, dos medias suelas clavadas en los pies, y una banderita de taxi libre levantada en cada mano. ¡Ja, ja! Parece que sólo yo lo veo. Porque él pasa entre la gente, y los maniquíes le guiñan; los semáforos le dan tres luces celestes, y las naranjas del frutero de la esquina le tiran azahares. Y cuestión que no le saco los ojos de encima en todo el viaje, y él ni me ficha. Me digo que si se baja conmigo le pregunto como se llama, y si me dice porqué, que porque sentía curiosidad. Se baja en mi misma estación, pero no le puedo decir nada. Me digo que si hace la combinación, ahí le pregunto. Y cuando estoy llegando al final del túnel de la combinación, me doy vuelta y no está. Me re contra puteo, y me quedo triste para todo el día, la más desdichada, la más.
Llego al trabajo con una cara tristísima, me preguntan qué me pasa, explico lo antedicho. Me dicen que si es el amor de mi vida como yo digo que es me lo voy a volver a cruzar, digo que sí a desgano y me voy a trabajar. Hablo con N(suspiro), de la vida, le comento lo antedicho y me dice lo mismo, me dice que viaje en el subte siempre a la misma hora, a lo que le respondo "Es lo que vengo haciendo desde que trabajo acá, o sea, hace casi un año".
El día sigue prácticamente sin alteraciones. Me voy a casa, como algo, miro un poco de tele, arreglo con T que nos encontramos a las 9 así tengo tiempo de dormir la siesta porque estoy destruida. Me despiertan en el medio de la siesta para que mida mi baño, qu me van a comprar azulejos, mosaicos o como sea que se llame para el piso. Me levanto a desgano, pero sin chistar y mido mi baño. Me vuelvo a acostar. Me despierto a las 9, llamo a T, que nos encontramos en 15' en Acoyte y Neuquén.
Me cambio, aviso que me voy, a lo que me contestan que saque a pasear a la perra. Yo tenía mi morral acomodado con mi billetera, mis llaves, y mis cigarrillos(N. del R.: En mi familia nadie sabe que fumo). Saco a pasear a mi chanchona y dejo el morral en casa. Vuelvo, lo agarro y salgo. Salgo de casa, manoteo el morral para sacar un cigarrillo, y Oh! Sorpresa, there aren't any! Subo, por si por una de esas casualidades me los olvidé en la otra cartera, chequeo eso, y no, no me los olvidé en la otra cartera. Vuelvo a salir, a lo que mamá me pregunta: "Qué pasó? Te olvidaste algo?" "No, nació el sobrino de Rodrigo" (Me pregunto que tendrá que ver) Y salgo, pensando "bien, se enteró que fumo".
Me encuentro con T, compramos media Uggi's Pizza y una iiirra y nos vamos a una plazita por Honorio Pueyrredón. Nos quedamos hablando de C y de D, y de la vida y la muerte(literalmente). Ella me convida sus cigarrillos, hasta que anuncio que es hora de comprar otra iiirra. Emprendemos camino hacia el kiosco de Acoyte cuando de repente me cruzo con él. De vuelta. Me quedo paralizada, la miro a T y le digo con cara de anonadamiento:
Y:- Es el.
T:- Popstar?!
Y:- Sí, qué hago?!?
T:- Sigamoslo.
Él iba con un amigo. Los seguimos a una distancia prudencial. Ahora sé donde vive, y queda muy cerca de mi casa! T me quiere convencer de que le escriba cartas de amor. Le digo que no, que esa no es de la manera que alguien me conquistaría a mí. T me pregunta como me conquistaría alguien, y yo le digo "Le voy a regalar un libro". Entra a la casa. (De vuelta ni me fichó)
Nos vamos con T a comprar otra cerveza, a lo que ella propone "Tomemosla en frente de la casa por si llega a volver a salir". Nos quedamos ahí en frente de la casa charlando más de la vida y de la incredibilidad de las cosas.
Estábamos en eso, cuando pasa un chico.
Chico:- M?
Y:- Sí...?
C:- Te acordás de los chicos de San Clemente? L y demases, de Moreno? (L es una especie de ex mío)
Y:-Si...?
C:- (Senalándose) S.
Y:- No, boludo no te puedo creer! No tenés más barba, no te reconocí ni en pedo!
Nos quedamos charlando con S, su novia y su amigo un par de minutos. Terminamos la iiirra, y levantamos campamento.
Llego a casa haciendome más pis que toda la vida entera, y está mi hermana hablando por teléfono. Corro una carrera interminable hasta el baño. Vuelvo y la interrumpo a mi hermana, le digo todo esto en resumidas cuentas, me dice que se lo diga en otro momento, que está hablando por teléfono. Le digo:
Y:- Bueno, que la banque A.
M:- No es A, es L. (Metida de pata importante la mía)
Y:- Bueno, que la banque peor.
Le digo todo esto. Y, ella tampoco sabía que fumo, le digo:
Y:- Bueno, esto es peor. Yo fumo, a veces. Y mamá me sacó los cigarrillos del morral.
M:- Bueno, sos una pelotuda, porque ya te habían visto ... (No sé quién) Ahora voy y te cago a pedos, dejame hablar por teléfono.
Me voy a acostar, y no tengo idea si vino alguna vez.
Borracha, pero feliz.